Empiece por la Plaza de la Libertad
La Plaza de la Libertad (Trg slobode) es un punto de partida práctico. Aquí verá el Ayuntamiento, la iglesia del Nombre de María y el monumento a Svetozar Miletić. Deténgase a contemplar las fachadas de los edificios y continúe por la calle Zmaj Jovina. Si ha quedado con alguien en el centro, la cita junto al monumento es fácil de explicar incluso a quien llega por primera vez a Novi Sad.
Zmaj Jovina, Dunavska y un respiro en el parque
Continúe el paseo hacia el Palacio Episcopal (Vladičanski dvor) y la calle Dunavska. No mire solo los escaparates: fíjese en los portales, los pasajes y los pisos que hay encima de los locales. En una primera visita resulta más agradable recorrer este tramo sin prisas que convertirlo en una lista de fotografías. Puede dejar el Parque del Danubio para una breve pausa antes de seguir hacia el río.
Cruce al lado de Petrovaradin
Si tiene energía suficiente para la subida, reserve parte del día para la fortaleza de Petrovaradin. La vista del Danubio y de la ciudad es una buena razón para no saltarse esta parte de la ruta. Consulte con antelación los horarios de las exposiciones del museo y de las visitas guiadas. Recorrer la fortaleza exige caminar más que un paseo por el centro, así que un calzado cómodo y un horario realista marcan la diferencia.
Incluya en el plan una comida propia de esta tierra
Para la parte gastronómica del día, elija algo que no coma en cada viaje. La sopa con fideos, el gulash, la gibanica o las šne nokle ofrecen distintas puertas de entrada a la cocina casera. Si en la mesa son varios, pueden pedir platos diferentes y comparar impresiones, sin necesidad de que todos elijan lo mismo. Nuestra guía de los platos de Voivodina le ayudará a orientarse mejor entre los nombres.
En Lazin Salaš, en la calle Laze Telečkog, puede enlazar la pausa con la continuación del paseo por el centro. Consulte la carta de Lazin Salaš y elija la comida según su apetito. Si viene por la noche, puede reservar mesa y dejar el final del día para la cena y la música.
Cómo adaptar la ruta a su día
Si viene con niños, reduzca el número de paradas y deje una pausa más larga en el parque. Si hace mal tiempo, elija un museo en lugar de un paseo largo. Si solo dispone de unas horas, dedíquelas al centro y a la comida, y guarde la fortaleza para la próxima visita. Una buena visita de un día debe dejarle una impresión de la ciudad, y no solo los pies cansados.





