En Lazin Salaš, la «lenja pita, al domaća» («pastel perezoso, pero casero») figura con relleno de guindas o de manzana, a elegir. Antes de pedir, compruebe qué rellenos hay ese día. La manzana y las guindas dejan impresiones distintas, así que conviene elegir según la fruta que le guste, en lugar de esperar que todos los pasteles con el mismo nombre sean exactamente iguales.
Puede dejar la lenja pita para el final de la comida o hacer con ella una pausa dulce aparte durante su paseo por Novi Sad. Si viene con alguien a quien le gustan postres muy distintos, consulte también las šne nokle. Así, en la misma mesa, podrán conocer tanto un pastel horneado de fruta como un postre de nokle y crema de leche.
La oferta actual está en la carta de Lazin Salaš. Para el postre del día, pregunte al personal qué dulces hay. La pausa para el postre no tiene por qué ser una decisión improvisada: puede reservarla de antemano como un agradable final de su visita al centro, con tiempo para sentarse y descansar los pies.





